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El Blog de Nabil Suárez

Eliminar deuda mala

23/04/2020
Eliminar deuda mala

Hay que tener en cuenta que existen diferentes tipos de deuda y no toda es deuda mala. Lo que se considera como deuda buena podríamos decir que en ocasiones es incluso necesaria para poder prosperar.

Definición de deuda mala y deuda buena

Vamos a empezar a definir que se considera deuda mala:

Las deudas malas incluyen todas las que se contraen para adquirir bienes que no necesitamos o que no podemos permitirnos (por ejemplo comprar el último iPhone).

También los préstamos o créditos cuyos plazos de amortización son superiores a la vida de lo que vamos a financiar, digamos que irte de vacaciones 20 días pero gracias a un préstamo o crédito a pagar en 6, 12 o 24 meses… es deuda mala.

Siempre es preferible ahorrar hasta poder comprarlo y así evitar la deuda mala.

La deuda buena

Aquí podemos incluir las hipotecas, pero ojo, hay que revisar bien que hipoteca contratamos, ya que una pequeña diferencia en los intereses a pagar, al cabo de 15, 20 o 25 años, puede significar una gran diferencia de gastos. Como norma general solo tenemos en cuenta lo que vamos a pagar cada mes, pero no hacemos la simulación para todo el tiempo que contratamos la hipoteca.

Luego podemos diferenciar en las hipotecas para la vivienda habitual o para comprar otros inmuebles para alquilar por ejemplo, aquí hay que estudiarlo mucho mejor, ya que varios meses sin poder alquilarlo pueden causarnos mucho daño a nuestra economía.

Deuda buena para mi también es toda aquella que nos ayude a poder adquirir bienes imprescindibles, no deseables.

Antes de endeudarte

Valora si realmente necesitas endeudarte, lo ideal para saberlo es hacer números y revisar nuestro presupuesto.

Hay que calcular cuánto nos va a suponer al mes los gastos adicionales del reembolso del préstamo o crédito más los intereses.

Los préstamos personales, créditos al consumo, y en concreto las tarjetas de crédito o revolving, tienen una TAE muy elevada, (TAE: Tasa Anual Equivalente, es decir, lo que vas a pagar anualmente y que incluye intereses, comisiones y otros gastos. Es lo que nos va a permitir comparar deudas) por lo general en este tipo de productos no bajan del 25% y en algunos casos superan el 70%, una auténtica locura.

Caer en estos productos es como una bola de nieve, ya que, aunque hoy por hoy el pago mínimo debe ser suficiente para cubrir la totalidad de los intereses que se generan en el mes, se paga muy poco capital, sobre el cual se vuelven a generar al mes siguiente más intereses.

Si finalmente decides endeudarte…

Sigue estos pasos y no intentes auto engañarte.

  • ¿Si no lo compro que pasa? Si la respuesta es nada, no lo compres.
  • ¿Realmente lo necesito ahora o puedo esperar? Si puedes esperar, es preferible ahorrar y cuando tengas el dinero comprarlo.
  • Si finalmente tienes que endeudarse ¿Qué TAE te cobran? Comparar es importante y estar seguro que no existen gastos extras por amortización o cancelación anticipada e incluso otros gastos ocultos.
  • Calcula la diferencia de gastos entre pagarlo con deuda o pagarlo sin deuda.
  • ¿Podrás permitirte los pagos mensuales? Si la respuesta es no, no des el paso a contratarlo.
  • ¿Cuánto pagaré al final del préstamo? y en caso de subir los tipos de interés, ¿Cuánto subirá la cuota?
  • ¿Qué otras cosas tendré que sacrificar para poder pagar las cuotas mensuales?

Si ya tienes deuda mala…

Y quieres quitártela, lo primero que tienes que hacer es revisar la TAE, y más aún si tienes varios productos, algo que suele ser habitual.

Una vez lo tengas claro, lo primero es ahorrar e ir haciendo amortizaciones parciales para ir reduciendo el plazo.

Incluso, en algunas ocasiones, sale rentable conseguir otro préstamo con condiciones mucho mejores, y quitarnos deuda mala, la mala mala. Aconsejo antes de tomar esta decisión, estudiarlo realmente bien e incluso buscar asesoramiento de un profesional independiente. No vayas nunca a tu «asesor» de tu oficina bancaria, básicamente porque en la mayoría de los casos son simplemente comerciales que no tienen ni idea.

Comprar a plazos

No hay que confundir comprar a plazos con comprar con deuda. Me explico, si te puedes permitir comprar el último iPad al contado, pero en el comercio te dan la posibilidad de pagar a plazos sin gastos, es decir, vas a pagar lo mismo pagando a plazos que al contado, pues puede ser una buena idea pagar a plazos, así no te descapitalizas de golpe, pero por favor, no confundan esto con pagarlo gracias a un crédito.

Conclusión

Siempre es preferible ahorrar hasta poder comprarlo y así evitar la deuda mala.

Hay que tener mucho cuidado con el uso de los créditos rápidos, tarjetas revolving, los descubiertos en cuenta, los pagos aplazados de las tarjetas de crédito, ya que normalmente tienen una TAE exageradamente elevada, y acabas pagando intereses a diestro y siniestro.

Mi recomendación, hacer todo lo posible para evitar su uso y si ahora mismo tienes alguno de los productos arriba mencionados, considero que tu mayor preocupación financiera debe ser cancelar esas deudas lo antes posible. No obstante, el uso de la tarjeta de crédito es recomendable en ciertos casos, pero es algo que veremos más adelante.

Nunca debemos llegar al punto de endeudarnos para pagar nuestros gastos regulares, como por ejemplo la alimentación, suministros, ropa, ocio, etc. si llegamos a ese punto, querrá decir que estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades, es decir, gastando más de lo que ingresamos y eso es insostenible.

Por último, hay que tener en cuenta también, que mientras estamos inmersos en deuda mala pagando intereses, esto afecta a nuestra capacidad de ahorro, ya que del dinero que ingresemos el mes próximo, una parte se irá a pagar cosas que ya compramos en meses anteriores. Por lo tanto, cada mes tendremos menos poder adquisitivo y para «solucionarlo» ¿qué hacemos? seguimos usando las tarjetas o créditos, hasta que llegue el día que ya no podamos pagar. Y es lo que tenemos que evitar a toda costa.

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