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El Blog de Nabil Suárez

Demora de la gratificación

22/05/2020
Gratificación de la demora

Para la demora de la gratificación, hazte una pregunta: ¿Qué pasa si no lo compro? Si la respuesta es nada, no lo compres…

¿Qué es la demora de la gratificación?

La demora de la gratificación es la capacidad de resistir la tentación de una recompensa inmediata a cambio de recibir una recompensa futura en un momento de mayor necesidad o deseo.

La capacidad de una persona para demorar la gratificación está directamente relacionada con habilidades como la paciencia, el control de impulsos, el autocontrol y la fuerza de voluntad, las cuales están relacionadas con la inteligencia emocional.

El autocontrol es la capacidad de gestionar y entender correctamente nuestras emociones en vez de dejar que estas emociones controlen nuestras acciones.

¿El experimento del malvavisco?

Llevado a cabo por el psicólogo austriaco Walter Mischel a finales de los años 60 y principio de los 70, el experimento se realizó a varios niños y niñas de entre 3 y 5 años. Se les sentaba solos en una habitación y delante de ellos, sobre la mesa, un dulce (malvavisco o nube) y se les explicaba que podían comérselo en ese mismo momento o si eran capaces de esperar 15 minutos, se podrían comer dos.

Walter Mischel observó que algunos chicos no dejaban pasar apenas varios segundos para comérselo, otros intentaban no mirar, lo alejaban, lo tocaban, lo olían… A los 15 minutos regresaba, y si la nube (malvavisco) seguía intacto, entonces les daba otro más y podían comerse los dos.

Al cabo de unos años, pudo comprobar que los niños que habían logrado vencer la tentación, resistiendo la recompensa inmediata por lograr otra nube más, eran los que mejores puestos de trabajo tenían, mejores estudios habían desarrollado y mejores relaciones sociales disfrutaban. En cambio, aquellos otros que no lograron resistir la tentación, habían abandonado sus estudios pronto y ocupaban puestos de trabajo de menor cualificación.

¿Por qué es importante el autocontrol?

Porque gracias a estudios como el realizado por Walter Mischel, se ha podido demostrar la importancia del control de estímulos en el éxito, tanto académico como emocional y social.

Tener claro que en realidad no se trata de conseguir todo de forma inmediata, sino que hay que trabajar y ser constante, ser como el bambú.

Por lo tanto, la demora de la gratificación, es decir, ser capaz de controlar los impulsos inmediatos, es una habilidad que hay que trabajar, y esta fuerza de voluntad será muy importante a la hora de estudiar, mantener una vida saludable o tener unas finanzas personales saneadas.

Gratificación de la demora autocontrol

¿Cómo podemos entrenar el autocontrol?

Usando técnicas para distraer la atención de lo que deseamos conseguir aquí y ahora, valorando las ventajas e inconvenientes de dejarnos llevar por el estímulo actual o de aplazar en el tiempo el premio o la recompensa que espero, e incluso, eliminar la gratificación que deseo obtener.

Dividiendo nuestro gran objetivo u objetivo final en pequeños objetivos e ir cumpliendo poco a poco las metas que nos proponemos a corto y medio plazo.

Hay muchas formas de mejorar nuestro autocontrol, y debería formar parte de nuestro estilo de vida, de esa forma nos podremos beneficiar de las sensaciones placenteras de conseguir resistir y perseverar, imponiendo nuestra voluntad por encima del impulso.

Estas técnicas pueden ayudar a las personas con problemas de autocontrol, conductuales o de adicción a pensar en el largo plazo, ser capaces de conseguir la demora de la gratificación y vivir una vida con sentido.

El autocontrol y el éxito

Muchas personas han tenido éxito en la vida gracias, entre otras cosas, al autocontrol ya que este te ayudará a tener:

  1. Mayor disciplina
  2. Mayor autoestima 
  3. Claridad mental
  4. Mejor toma de decisiones

Sin disciplina nos rendimos rápido y eso nos condena al fracaso. Para tener éxito hay que ser disciplinado y consistente.

La disciplina no puede alcanzarse sin autocontrol, ya que para ser disciplinado, hay que estudiar, trabajar, entrenar, renunciar o practicar incluso cuando no tienes ganas.

Como dice Marcos Vázquez de Fitness Revolucionario, si no tienes ganas de entrenar, entrena sin ganas pero entrena.

El autocontrol y el estoicismo

Poco a poco intento que la filosofía estoica vaya ganando enteros en mi día a día. Ellos llamaban a las emociones, pasiones.

Para los estoicos existían tres tipos de emociones: buenas, indiferentes y malas. Ellos se centraban en aprender a gestionar las malas, porque son las que nos perjudican negativamente, ya que emociones como la ira o la envidia pueden contaminar tu conducta y hacerte mucho daño, a ti mismo y a los demás.

Consideran que las emociones son estados físicos que sentimos como reacción a un pensamiento o a una situación.

Muchas emociones te impulsan a la reacción, a hacer algo como respuesta.

Y este es precisamente uno de los aspectos clave del estoicismo. Se trata de sentir las emociones, pero de manejarlas para que no condicionen negativamente tu conducta, y de esa forma evitar hacer o decir algo de lo que luego te vas a arrepentir.

Las emociones no puedes evitarlas, todos las sentimos y son inevitables y por lo tanto, no nos definen, lo que realmente nos define es como las gestionamos, lo que hacemos o no hacemos con ellas.

Según el estoicismo no son tus emociones, sino tu conducta, lo que marca la medida de tu verdadero valor.

La demora de la gratificación y las finanzas personales

Ahorrar no significa no gastar, sino diferir el momento del gasto a otro posterior de mayor necesidad o deseo, por lo tanto, para la demora de la gratificación, hazte una pregunta: ¿Qué pasa si no lo compro? Si la respuesta es nada, no lo compres…

Hay que encontrar el equilibrio entre vivir el presente y planear el futuro. Todo lo que hagas hoy, tendrá sus consecuencias mañana.

En base a mi experiencia personal, intento vivir hoy de tal forma que mañana pueda vivir mejor, y yo lo entiendo desde el ahorro y la inversión.

Valoro el dinero desde el punto de vista del tiempo, ya que cuando trabajas, es tu tiempo lo que realmente intercambias por el dinero, y nunca podrás recuperar ese tiempo.

Teniendo esto presente, cuando voy a comprar algo, pienso en cuantas horas de trabajo he necesitado o voy a necesitar para pagarlo y de esa forma he aprendido a valorar las cosas de otra forma.

Esto nos lleva a estudiar el coste de oportunidad, que no es más que tener en cuenta lo que dejamos de percibir o a lo que renunciamos, normalmente dinero y/o tiempo, cuando tomamos una decisión u otra. El término coste de oportunidad también es denominado como “el valor de la mejor opción no seleccionada”.

Conclusión

En definitiva, tenemos que tener claro que controlar la demora de la gratificación no es nada fácil, dominar nuestras emociones, tener autocontrol, etc. es un trabajo diario que conlleva motivación, fuerza de voluntad y una serie de herramientas y técnicas de las cuales, cuanto antes dispongamos de ellas, más posibilidades tendremos de vivir una vida con sentido, una vida virtuosa.

Y ganas, a la vida hay que echarle ganas.